Cómo Evitar Entrenar a su Competencia

Una de las preguntas que me hago frecuentemente es, “Si contrato a un asistente, cómo evitaré estar entrenando a mi competencia y al mismo tiempo lograr que alguien haga que las cosas sucedan por iniciativa propia?”

 

Esta pregunta asume que solamente las personas con iniciativa son aquellas interesadas en invertir en bienes raíces.

Eso es totalmente falso.

 

¿No conoce usted una gran cantidad de personas interesadas en invertir en bienes raíces, pero que no toman la iniciativa de hacer nada al respecto?

 

De la misma manera, existen personas con total iniciativa que querrían trabajar como su asistente personal, pero no están interesados necesariamente en invertir.

 

¿Cuántas secretarias y administradores de empresas conoce usted que trabajen para firmas contables y que deseen actualmente independizarse, “moler los números” y firmar declaraciones contables?

 

Cuantas recepcionistas en las firmas de asesoría legal quisieran ser quienes preparen las minutas a la una de la mañana o examinar de nuevo el caso de un defendido en una audiencia agitada?

Probablemente no muchos.

 

Los asistentes aplican este tipo de trabajos debido a que les gusta trabajar como asistente, no porque se encuentran fascinados con el tipo de producto o servicio que su empleador suministra.

Las inversiones en bienes raíces no son diferentes.

 

No es necesario contratar a alguien que esté interesado en hacer negocios por su propia cuenta algún día, y no lo recomiendo.

 

Con este tipo de personas, pueden pasar las siguientes cosas:

Ellos abandonarán su trabajo para hacer negocios por su cuenta

Es posible que no lleguen a ser exitosos y quizá no se convierta nunca en una competencia importante, pero aún así habrán gastado su tiempo, tanto en entrenarlos a los como de conseguir y entrenar a alguien nuevo.

Ellos podrían robar sus prospectos, negocios y secretos.

Ellos podrían comenzar su propio negocio e inversión mientras trabajan para usted y robarles sus referidos, compradores potenciales, prestamistas privados y métodos ultra secretos de mercadeo.

Esto le puede costar usted decenas de miles de dólares en negocios perdidos.

Ellos le pueden pedir a usted que les pague más de lo necesario

Si ellos sienten que están trabajando tanto como usted, a un nivel ellos pueden sentir que tienen derecho a una parte de la acción.

 

Ellos saben muy poco acerca de que cualquier persona puede invertir su tiempo trabajando sobre un negocio, pero si usted está poniendo su nombre y su dinero y obligándose al máximo cada vez que realiza un negocio.

Si esto no significa gran cosa para ellos, dígales que si ellos estarían dispuestos a compartir el riesgo también y llegar a deber decenas de miles de dólares si las cosas resultan mal.

Las posibles indican que ellos no lo harán.

 

Y si ese fuera el caso, ¿entonces porque tendría ellos que recibir una participación de las ganancias cuando las cosas salen bien?

Ellos pueden volverse recelosos y difíciles

En este caso, usted puede continuar trabajando con ellos y con su mala actitud al punto de quedar maniatado o usted puede dejarlos ir en invertir su precioso tiempo contratando y entrenando alguien más.

Ambas son una pérdida de tiempo y deben ser evitadas.

 

Debido a estas razones es que no considero que debe tomar el riesgo en primer lugar de contratar a alguien que desee aprender cómo hacer un inversionista.

 

Si ellos quieren aprender cómo hacerlo, a la que éstos se encuentren algunos negocios y los tramiten a través suyo.

Cualquier cosa diferente que ellos hagan no valdrá más de la tasa usual por hora.

 

¿Cómo encontrar a alguien con iniciativa que permanecerá a su lado por largo tiempo?

 

A continuación le comparto una lista de algunas cosas sencillas que usted puede hacer para encontrar a alguien que no irá en contra suya.

 

Pregúnteles en la entrevista que ellos tienen algún interés en invertir.

Muy pocas personas mentirían y dirían que no tienen interés si ello lo tienen. De hecho, probablemente le dirán que ellos desean ser inversionistas porque pensarán que eso hará que usted se interese más aún en trabajar con ellos.

Debo agregar, sin embargo, que muchos aspirantes dirán que ellos piensan en comprar una propiedad para inversión algún día.

Eso es comprensible.

 

Lo que usted debe evitar es que ellos aspirantes que van a cuanto seminario dictan y que se encuentran emocionados con la idea de ganar dinero hoy (es de su competencia en entrenamiento).

 

Usted puede usualmente identificar quiénes son estas personas - solamente hable con ellos y ellos les revelarán sus ambiciones.

Busque a personas que no necesitan del dinero que usted pagará.

 

Estos asistentes realmente no necesitan aprender a ser inversionistas; ellos sólo necesitan tener algo qué hacer.

 

Por ejemplo, alguien cuyos hijos se encuentran en el colegio durante el día o que ya no viven con ellos y tienen tiempo extra en sus manos y desean invertirlo haciendo algo que les motive, a la vez que ganan algún dinero adicional al mismo tiempo.

 

Utilice una cláusula de no competencia.

Un abogado redactó un contrato de trabajo en el cual incluye una cláusula de no competencia con multas muy fuertes si su asistente decide convertirse en un inversionista por sí mismo o trabajar para otro inversionista.

 

Esto es algo que yo también haría para evitar a futuros competidores desde el principio y prevenirles de tener alguna loca idea una vez ellos hayan empezado a trabajar con usted - desde luego, al menos que a usted no le importe.

En ese caso, sigue adelante y permítaselos, pero al menos usted tendrá el control.

 

Asegúrese de mencionar que tan molestos pueden llegar a ser los inquilinos, flujos de caja y reconstrucciones. Usted sabe que ser inversionista no es tan fácil como parece, y pueden surgir cosas realmente aterradoras en el camino.

Usted no tiene necesidad de mentir, pero asegúrese de mencionar sus problemas a su asistente algunas veces como una barrera.

 

Habiendo dicho esto, creo que esto es un mundo de abundancia y no de escasez.

Usted puede preguntarse entonces porque este tema genera tanto debate.

 

Esta es la razón. La teoría de la abundancia es algo que usted utiliza para consolarse cuando vieron un negocio, pero no es una razón suficientemente buena como para perder su valioso tiempo, talento, energía y dinero enseñando de lo que usted sabe alguien completamente gratis cuando usted sabe que ellos desertarán una vez hayan adquirido de usted todo lo que desean - al menos que ese sea su plan después de todo.

He sido mentor de muchos inversionistas y es muy gratificador.

 

La clave consiste en tener el control y hacerlo intencionalmente, siendo ambas partes conscientes del arreglo.

 

Si usted no desea sentirse usado y luego descartado por otra gente, tiene sentido aprender a mantener el control, lo cual en últimas es el propósito de este artículo.

Artículo traducido y publicado con autorización expresa de REIClub.com
Créditos de las fotos e imágenes: Microsoft Corporation.
Traducción realizada para Realtor Essentials.com por Mónica Yaneth Loeb Willes

 

Alan Brymer

Alan Brymer es el creador de The Assistant Who Pays Their Own Salary (El Asistente que Paga su Propio Salario) y es Fundador y Presidente de the Utah Valley Real Estate Investors Association.

Ha sido inversionista de tiempo completo desde que compró su primera propiedad a la edad de 22 años y ha obtenido millones de dólares en financiamiento privado.

 

La compañía de inversiones de Alan fue mencionada por la Utah Valley Entrepreneurial Forum como una de las “25 Empresas más Importantes que tienen menos de Cinco Años de existencia.”

 

El es invitado frecuentemente como experto en bienes raíces en los medios, incluyendo múltiples programas de televisión, ha sido publicado en 12 magazines en los Estados Unidos y es orador en seminarios y asociaciones a lo largo de los Estados Unidos.

Adicionalmente a su experiencia en bienes raíces, Alan es un experto en sistematizar negocios.

 

Como muchos, él asistió a seminarios y compró cursos, pero encontró que mientras que las técnicas de bienes raíces eran frecuentemente enseñadas, no existían cursos que enseñaran como manejar un negocio en el nivel de detalle que él estaba buscando.

El comenzó a diseñar sistemas para su propia organización, que le han permitido concretar más negocios en menos tiempo cada mes.

 

El ha incorporado estas herramientas a su consultoría y ahora los presenta como un sistema completo de módulos, el primero de su clase para inversionistas en bienes raíces.