Cómo Comunicarse con Personas que tienen Limitaciones Físicas

Las leyes inmobiliarias prohíben la discriminación de personas con base en su raza, color, religión, nacionalidad, género, estatus familiar o discapacidad (“las clases protegidas.”) Existen dos tipos de discriminación que tienen que ver con personas con discapacidades.

Uno: A un terrateniente se le puede solicitar que haga modificaciones razonables a favor de una persona con discapacidad.

 

Dos: A un terrateniente se le puede solicitar que adapte razonablemente sus reglas, políticas, prácticas o servicios cuando estos ajustes sean necesarios con el fin de brindar a las personas discapacitadas de una oportunidad igual de uso y disfrute de una propiedad.

Si usted se encuentra en una situación en la cual se le ha requerido hacer adaptaciones o arreglos para satisfacer las necesidades de un discapacitado, es posible que usted haya tenido una interacción extensiva con dicho individuo.

  • ¿Se ha sentido usted alguna vez nervioso o incómodo cuando se encuentra cerca de una persona discapacitada?
  • ¿No sabe usted exactamente que decir o como actuar? ¿Debo ofrecer ayuda al hombre que se desplaza con una silla de ruedas hacia su auto?
  • ¿Debo ofrecer mi mano a la dama que utiliza muletas cuando nos presentamos?

 

Muchas personas que no tienen discapacidades frecuentemente se sienten incómodas cuando tratan con personas discapacitadas.

 

Cuando la gente se siente desorientada acerca de lo que deben hacer o decir sin incomodar a un discapacitado, la tendencia es a evitar al máximo al discapacitado.

 

Eso es percibido usualmente como discriminación por aquellas clases protegidas, cuando en realidad se trata de un problema de comunicación y no de verdadera discriminación.

Un prospecto discapacitado puede sentir que usted lo discrimina, cuando en realidad el problema yace en cómo se comunica usted con él o ella.

 

El Departamento de Trabajo de los Estados Unidos promueve estos “Diez Mandamientos de Etiqueta cuando se Comunique con Personas Discapacitadas”:

 

Cuando hable con una persona discapacitada, hable directamente hacia esa persona,

en vez de hablarle al acompañante o al intérprete de lenguaje de señas.

 

Cuando le presenten a una persona discapacitada, es apropiado extender la mano.

Las personas con capacidad manual limitada o que usan un dispositivo artificial puede estrechar la mano usualmente.

(Estrechar la mano con la mano izquierda es un saludo aceptable.)

 

Cuando conozca una persona con impedimentos visuales, identifíquese siempre usted mismo y a otras personas que puedan estar con usted.

Cuando conversen en grupo, recuerde identificar a la persona a quien usted le está hablando.

 

Si usted ofrece ayuda, espere hasta que la ayuda sea aceptada.

Luego escuche o pregunte como debe proceder.

 

Trate a los adultos como adultos.

Diríjase a las personas discapacitadas por su primer nombre únicamente si tiene la misma familiaridad con todos los demás.

(Nunca avergüence a quien esté en una silla de ruedas dándoles palmaditas en la cabeza o en la espalda.)

 

Escuche atentamente cuando usted hable con una persona que tenga dificultades para hablar.

Sea paciente y espere que la persona termine, en vez de corregirle o hablarle a la persona.

 

Si es necesario, pregunte interrogantes cortos que requieran respuestas cortas, un asentimiento o negación de la cabeza.

Nunca aparente que comprendió cuando no ha sido así.

 

En vez de ello, repita lo que usted entendió y permita a la persona que responda.

La respuesta le dará pistas y le guiará en su entendimiento.

 

Cuando hable con una persona que está en silla de ruedas o con una persona que utilice muletas, colóquese a nivel de los ojos frente a los de la otra persona para facilitar la conversación.

 

Para atraer la atención de una persona con discapacidad auditiva, toque levemente a la persona en el hombro o agite su mano.

Mire directamente a la persona y hable clara y lentamente y de manera expresiva, para determinar si la persona puede leer sus labios.

No todas las personas que son sordas pueden leer los labios.

 

Para aquellos que pueden leer los labios, sea sensible a sus necesidades colocándose de una manera que su cara esté bien iluminada y mantenga sus manos, cigarrillos y comida fuera de su boca mientras habla.

 

Relájese.

No se sienta mal si accidentalmente utilice expresiones comúnmente aceptadas como “Te veo luego” o “Ha escuchado acerca de…” cuando hable con una persona discapacitada.

No tema preguntar cuando usted no esté seguro cual es la mejor manera de actuar.

 

Cuando hable acerca de las personas con discapacidades, utilice un lenguaje en el que la persona está primero y su discapacidad está después.

  • Por ejemplo, en vez de decir “El discapacitado” diga “la persona con una limitación”.
  • En vez de decir “El retardado mental” diga “la persona con retardo mental.”
  • En vez de decir “el es” “inválido”, “impedido” o “deforme”, diga “él tiene una limitación física.”

 

Evite utilizar expresiones grupales como “los ciegos” o “los sordos” debido a que esos términos no reflejan la individualidad de las personas con discapacidades.

Por ejemplo, en vez de decir “el ciego” o “la gente ciega” diga “la persona invidente” o “las personas invidentes”.

 

Absténgase de avergonzar a las personas con discapacidades.

Ellos no desean ser vistos como héroes ni como excepcionalmente valientes por el hecho de vivir independientemente, trabajar o hacer las tareas diarias que otros hacen.

Sea cuidadoso acerca de las presunciones que usted hace acerca de las personas discapacitadas.

 

No asuma que las personas discapacitadas son personas incapaces de hacer las cosas.

Las personas con cuadriplejia pueden conducir autos.

 

Las personas con discapacidad visual pueden trabajar.

Enfóquese en la habilidad de las personas y no en su limitación.

No asuma que puede hacer una persona y que no.

 

Permítales que ellos mismos le digan, y no tema preguntar.

No asuma que la limitación de un individuo afecta negativamente sus otros sentidos.

No hable más despacio y más duro a una persona con discapacidad visual.

 

Sea consciente de “limitaciones ocultas.”

Respecto a las leyes que rigen los bienes raíces, una “limitación” es definida como un impedimento que “limita sustancialmente una o más de las actividades de la vida.”

 

Las limitaciones de aprendizaje, las limitaciones psiquiátricas, la epilepsia, el cáncer, la artritis y las condiciones cardiacas no son aparentes cuando se observa a una persona, pero ellas son limitaciones que pudieran justificar de buena fe un ajuste o una modificación por parte del terrateniente.

Entre más se comunique e interactúe usted con personas con discapacidades, más confortable se sentirá cuando tenga que hacerlo.

 

Artículo traducido y publicado con autorización expresa de REIClub.com
Créditos de las fotos e imágenes: Microsoft Corporation.
Traducción realizada para Realtor Essentials.com por Mónica Yaneth Loeb Willes

 

Bryan Wittenmyer

Bryan Wittenmyer ha estado invertido en el sector de los bienes raíces durante los últimos 15 años.

El no es un novato.

 

En los últimos cinco años él ha escrito extensivamente acerca del campo de bienes raíces. Sus artículos han aparecido en Creative Real Estate Magazine y el Real Estate Entrepreneur.

 

Brian ha pertenecido al grupo directivo de Real Estate Investment Association of Berk's County durante 3 años.

A pesar que Brian no ha recibido educación formal en esta área, él se capacita constantemente mediante la lectura de una gran cantidad de libros, periódicos, revistas especializadas y escuchando materiales relacionados con el tema.

El se considera a sí mismo un acumulador de información.

 

Usted también se puede beneficiar de sus años de experiencia práctica en los negocios, pues habiendo manejado emprendimientos de múltiples fuentes de ingreso, que van desde instrumentos de deuda en el sector automotriz hasta utensillos para papel higiénico.

El ha adquirido múltiples instrumentos de deuda en bienes raíces – él sabe acerca de los negocios que reciben los ingresos de múltiples fuentes.